viernes, 25 de julio de 2014

Capítulo 3

Llegamos a una especie de urbanización, todas las casas eran iguales o parecidas mejor dicho. El color de la fachada era lo que variaba, pero supuse que el interior sería igual en todas. La nuestra tenía las paredes de un tono azul cielo precioso, en el porche había alguien y ..

- Ediiiiiiiiii - justo cuando aparcamos salí disparada del coche a abrazar a mi hermano, hacía mucho tiempo que no le veía

- ¿Qué tal enana? has crecido mucho dios míooo - dijo mientras me devolvía el abrazo.

Metimos las maletas en la casa y dentro siguieron los abrazos, los besos y los típicos comentarios que hace una madre cuando lleva 1 año y medio sin ver a su hijo. "Qué delgado estas" "Seguro que nos has limpiado tu cuarto" "!!MADRE MÍA como has dejado la casaaaaa¡¡¡"

Bueno, todos sabéis cuánto exageran las madres. La casa estaba ordenada, sólo había unas cuantas revistas en el suelo. Aunque en lo de su cuarto no exageraba tanto, pero bueno si ella no se queja no se queda tranquila. Después de todo eso subimos a deshacer maletas, abrir cajas y ordenar nuestras habitaciones. También las limpiamos, en fin solo eran las 6 de la tarde y no había nada mejor que hacer hasta que papá conectara la televisión y volviera a instalar el Wi-Fi. Acabé muy agotada con ganas de ducharme y comer algo. Pero mamá estaba demasiado cansada como para cocinar, al fin y al cabo acabábamos de limpiar una casa de dos plantas enteras, por eso fuimos a cenar fuera. Me puse esto y bajé a montarme en el coche, como siempre era la última.




Edi nos llevó a un restaurante italiano de la zona, no recuerdo su nombre pero era de esas palabras italianas que te hacen gracia. Compartí unas pizzas con mi hermano y mis padres pidieron algo de pasta. Mientras cenaba empecé a reflexionar, en ese momento podía rozar la felicidad, solo esperaba que fuera para siempre, y que no acabara mi buena suerte. Quizás estuviera sola en una ciudad desconocida y sin nadie con quien salir aparte de mi familia, pero algo era algo. Por lo menos sabía que estaría allí el tiempo suficiente para conocer a gente nueva.

Después de cenar nos volvimos a casa y como ya estaba puesto el Wi-Fi decidí coger un poco Tumblr, lo tenía casi abandonado. Me dediqué a pasar fotos, ver ropa bonita que jamás sería mía, ver chicas bonitas a las que yo nunca me parecería y ver chicos guapísimos que jamás serían míos. En realidad Tumblr me bajaba un poco la moral, pero también tenía fotos y gifs divertidos. De repente vi algo y me paré en seco. «Ojos azules» - pensé. Volví a recordar la absurda conversación con aquel chico. Era rubio, unos centímetros más altos que yo, su tono de piel era mucho más blanco que el mío y su acento inglés era extraño, aunque no se por qué me resultaba familiar. Tenía que dejar de pensar en ese estúpido Niall, ni siquiera iba a volver a verle. Vaya tontería más grande.

No tardaría mucho en quedarme dormida,  había sido un día largo y agotador. Apagué el portatil y me acosté en mi nueva cama.


Capítulo 2

- «Buenos días seventeen» - fue lo primero que escuché al salir de la habitación.

- Buenos días mamá, ¿bajamos a desayunar antes de irnos?

- Buena idea, además hay tiempo suficiente. - Empezamos a caminar por el pasillo con las maletas, era muy largo y ancho y en las paredes había cuadros con paisajes muy bonitos.

- Veeeeeees como no iba a tardar tanto - dije poniendo mi cara de "te lo dije"

- Para lo que te conviene si te das prisa 

- Mmmm pero eso no tiene nada que ver. ¿Oye donde está papá?

-Como si no le conocieras, está aprovechando el último día de buffet

-¡Entonces corre que nos deja sin tortitas seguro! - dije acelerando el paso y llamando al ascensor.

Después de desayunar fuimos al aeropuerto. El tiempo parecía que no pasaba y que las manecillas de mi reloj estaban paradas. Me daba miedo preguntar si faltaba mucho otra vez porque estaba segura de que me iba a llevar una buena ostia. Paseaba por todo el aeropuerto, entraba en las tiendas y luego volvía a sentarme junto a mis padres. Estaba tan ansiosa que caminaba sin mirar y no pude evitar chocar con alguien.

-Uy perdona chica - dijo una voz suave desde arriba. Me había tropezado con las ruedas de la maleta de un desconocido y había caído de culo en el suelo.

-Aaarg! Dios los suelos de los aeropuertos no son nada cómodos - dije medio riéndome. Mi comentario le había hecho gracia y oí como se reía, aunque no lo veía literalmente porque aún estaba comprobando que no me había roto el culo.

-Ay lo siento, no estaba prestando mucha atención y.. lo siento. Deja que te ayude - dijo el chico tendiéndome su mano. Sonaba arrepentido, que mono. En ese momento levanté la vista y mientras me apoyaba en su mano miré fijamente los ojos azules más bonitos que jamás había visto hasta entonces. No pude evitar sonreír

- Ha sido culpa mía, perdóname tú a mí, llevo queriendo salir de este aeropuerto desde que entré y estoy demasiado distraída pensando en eso- respondí.

- En ese caso ha sido culpa de los dos, ¿pero está bien?

- Sísí, no te preocupes jajajajjaja. - respondí. Miré la hora en el móvil y vi que quedaban unos minutos para embarcar, debía volver.- Y.. bueno desconocido tengo que irme, no quiero que despeguen sin mí

- Entonces no te entretengo más desconocida, ya te he hecho sufrir bastante hoy. - dijo. En ese momento estaba empezando a colocar la maleta para darme la vuelta e irme pero me sorprendió diciendo:
 - Por cierto, soy Niall

- Y yo Ifi - respondí sonriendo. Antes de irme dijo adiós con la mano y yo le respondí, luego me giré y fui lo más rápido que pude hasta la zona de embarque.

Llegó la hora y por fin nos montamos en el avión. Mis padres me dejaron en la ventanilla para que no me aburriera, y menos mal. Mi intención era dormir, pero los ojos de ese chico seguían dando vueltas en mi mente y eso no ayudaba nada. Por lo menos las nubes eran entretenidas. «Solo 1 hora» - pensé
Mi madre durmió durante todo el trayecto, le daba miedo volar y las pastillas contra el mareo dan siempre sueño. Mi padre se quedó leyendo el periódico y luego también se quedó dormido.
Cuando aterrizamos nos montamos en un taxi, y llegamos hasta la casa en poco tiempo supongo, yo iba mirándolo todo embobada. Londres era tan bonito y yo parecía tan pequeña y frágil al lado suya que no sé. Esperaba que hiciera mal tiempo, pero bueno al fin y al cabo era verano y el sol se dejaba ver de vez en cuando. Nosotros tuvimos suerte.




miércoles, 23 de julio de 2014

Capítulo 1

«Los 17 son un asco» - pensé. Quizás fuera por el hecho de que estaba sola, en otro país, no conocía a nadie excepto a mis padres y no tenía forma de distraerme, pero bueno no sé, quizás fuera por eso. Sarcasmo aparte y antes de hablar de lo asquerosos que son los 17, voy a presentarme.

Podéis llamarme If o Ifi, seguro que es más fácil que me digáis así. Con unos padres amantes de los mitos grecolatinos no puedes esperar otra cosa supongo. Cientos, miles de ellos, y yo llevo el nombre de una pobre niña sacrificada a manos de su propio padre. Que mala suerte tuvo Ifigenia, y bueno yo también a mi manera. (Espero que el nombre no sea una indirecta de mi padre)

En fin, acababa de cumplir 17 años, estábamos en Alemania, en un pueblo cercano a la capital, podría deciros el nombre pero no estoy segura de poder pronunciarlo. Mientras mis padres estaban firmando libros, echándose fotos y respondiendo a las preguntas de sus maravillosos lectores, yo pasaba mi día "especial" en la bañera de un hotel. Los baños de espuma y la cerveza eran más interesantes que estar sentada 4 horas viendo las caras ilusionadas de personas que no me importaban lo más mínimo.
Cuando era pequeña y no tenía clases solía ir a saludarles también, pero entonces era ingenua y feliz. Ahora he crecido, cambiado y soy más vaga.
Al cabo de un rato decidí salir de la bañera. Me puse el albornoz y cogí el móvil para responder a las felicitaciones. Es gracioso, porque personas que no se acuerdan de ti a lo largo de 364 días lo hacen justo el día en que cumples años, para que a su vez tu te acuerdes de ellos. Odio a la gente falsa tanto como odio no tener un país que sentir como mío. Soy una mezcla de nacionalidades, soy la ONU.

Mis padres se conocieron en una convención de literatura, en España. Ella vivía en ese momento en Barcelona y mi padre fue desde Irlanda hasta Cataluña para asistir a ese rollo de la convención. Se enamoraron supongo y como al irlandés le gustó mucho España quiso quedarse a vivir allí, que es donde nací yo. Estuvimos en España hasta que cumplí 9 años. Ahí fue cuando la carrera como escritores de mis padres estaba despegando. Acababan de publicar su primer éxito, "Las arenas del tiempo", y tenían que promocionarlo.
En ese momento fue cuando empecé a dar vueltas por todo el mundo. Cada 2 años nos mudábamos a otro sitio. Francia primero, luego Holanda, Canadá y por último Australia. Así que mis felicitaciones estaban en 3 idiomas diferentes. Hice algunos amigos, amigos de verdad con los que sigo hablando y hago Skype cada vez que puedo, pero es triste no tenerles cerca como antes. Decir adiós era siempre la peor parte.

Estaba haciendo facetime con Sarah, una gran amiga que hice en Canadá, me contó como le iban las cosas. Ahora tenía novio y estaba estudiando para ser veterinaria. Siempre le han gustado los animales. La echaba mucho de menos y esperaba que pudiera venir a hacernos una visita cuando estuviéramos instalados definitivamente.
Exacto, mis padres por fin se habían decidido. Nos mudábamos permanentemente a Londres y eso era lo que más feliz me hacía en ese momento. Mañana a estas horas ya habríamos llegado y estaría durmiendo en mi nueva cama. Después de haber pasado tanto tiempo de un lado a otro que me dijeran que nos íbamos a vivir de manera permanente a Inglaterra era una gran alegría.

Justo cuando me estaba despidiendo de mi amiga, empecé a oler a pizza. El olor venía del pasillo y supe que eran mis padres. Parece que los 17 no estaban tan mal como yo pensaba.

- Felices 17 cielo - dijeron mis padres sonriendo. Entraron y estuvimos cenando en el comedor de la habitación (ya os podéis imaginar lo grande que era)

- Eh tú, deja espacio para el postre que tienes que soplar las velas todavía. - dijo mi padre.- Estás comiendo demasiado deprisa

-Ehjque tergno hagmbre - dije con la boca llena

- Ya te veo, ya.. pero come más despacio Ifi - respondió mi madre - Ah por cierto nos acaba de llamar tu hermano pensando que estarías con nosotros, quería felicitarte. Creo que deberías llamarle después de comer.

Mi hermano se llamaba Edi, era otro de esos nombre que es mejor abreviar. Estaba estudiando en Oxford, llevaba allí 2 años y esa era una de las razones por las que nos mudábamos. Así podríamos pasar más tiempo todos juntos, aunque siempre estuviera estudiando. Por lo menos lo veríamos en Navidad. Ahora estaba de vacaciones, creo que iba con unos amigos a nuestra casa de España la semana que viene, así que esta será la semana familiar.

- Aww, que mala suerte, luego lo llamaremos. ¿Y.. mañana a que hora saldremos? - pregunté.

- Sobre las 12 del medio día, así que te quiero lista a las 11, que ya nos conocemos. De hecho deberías empezar a hacer la maleta porque ya vas tarde. - dijo mi padre

- Ja ja ja, que gracioso. Aún así llevas razón, me levantaré temprano y lo haré tooodo. - dije

Terminamos la cena, soplé las velas, nos comimos el bizcocho de chocolate, luego hablamos un rato con mi hermano. Edi nos dijo que estaría en la casa esperándonos y que nos ayudaría con todos el equipaje. Aunque la mayoría de nuestras cosas ya había llegado allí la semana pasada. Los de la mudanza lo ayudaron a bajar todas las cajas y los muebles.

Otra cosa positiva de cumplir 17 era que no tenía que recoger nada, el día de mi cumpleaños me hace inmune. Mis padres recogieron las cosas, y se fueron a dormir a su habitación. Cuando se habían ido, me puse una camiseta ancha y me fui a dormir, no sin antes escuchar algo de música. Estaba enganchada a "Somebody To You" de The Vamps y cuando acabó la canción me quedé dormida.







domingo, 20 de julio de 2014

INTRODUCCIÓN

Mirad, hago esto por mi y por vosotras. ¿Quién no se ha cansado ya de las típicas novelas? Por dios santo, la protagonista se ha liado con 3/5 de la banda y ni siquiera he terminado de leer el primer capítulo. Me parece abusivo y surrealista, ya de por sí es surrealista ser amiga de One Direction así que imagínate tirarte a Liam o Zayn.

En fin, lo que quiero decir con esto es que ésta será diferente en algunos aspectos. Por ejemplo, quiero que la protagonista tenga nombre, lo de "TN" me parece patético; por otro lado intentaré hacerla lo mas fiel a la realidad posible, eso de que al segundo día te estés tirando a Niall no es creíble ni aunque fueras su mejor amiga de verdad; y bueno supongo que cambiaré otras cosas, quiero que sea nueva y distinta a todo lo demás. Sin embargo pienso poner fotos de lo que llevaba puesto la protagonista, dios me encanta la ropa lo siento si os molesta.

Besos, y espero que os guste.